Cody Rhodes, actual campeón indiscutido de WWE, ha hablado abiertamente sobre uno de los temas más debatidos de su carrera fuera del ring: el enorme tatuaje de su propio logo que lleva en el lado derecho del cuello. Aunque hoy es una marca registrada de su personaje, Rhodes ha confesado en recientes entrevistas que el resultado final no fue lo que él tenía en mente y que hubo momentos de arrepentimiento inmediato.
Durante su participación en el podcast Impaulsive de Logan Paul, Cody Rhodes reveló que el tamaño del tatuaje fue, en esencia, un accidente. Según explicó, él había aprobado un diseño, pero al momento de plasmarlo en la piel, no se percató de la escala real hasta que fue demasiado tarde.
Te recomendamos: ¡Será épico! WWE confirma a las estrellas que lucharán en WarGames de Survivor Series 2025
«El tatuador dibujó el diseño y siempre me gustó. Pero desearía haberme tomado un descanso durante la sesión, porque no sabía que era el doble del tamaño del dibujo que vi», confesó Rhodes. «Pensé: ‘Dios mío, estoy luchando en dos días’. No sé si fue un error mío por no prestar atención o qué sucedió, pero cuando terminé, vi que era enorme».

¿Qué le dijeron a Cody Rhodes por su tatuaje?
Cody Rhodes también compartió que la decisión fue recibida con shock total por sus jefes y compañeros en ese momento (cuando militaba en AEW). Recordó que Tony Khan, presidente de AEW, inicialmente no creía que se tatuaría el cuello. Más tarde, al entrar a una reunión de producción, el legendario comentarista Jim Ross se quedó atónito mirando la tinta fresca, ignorando por completo la reunión.

Te puede interesar: ¿Adiós definitivo? Fue una de las grandes promesas de la lucha libre y podría retirarse por una lesión
Cody Rhodes pediría perdón a su padre por tatuaje
En otras declaraciones recogidas por medios como Sports Illustrated, Cody Rhodes ha admitido que si su padre, el legendario Dusty Rhodes, estuviera vivo, probablemente le habría pedido perdón por la decisión estética. «Es algo por lo que le pediría disculpas a mi padre», señaló, reconociendo que fue una decisión impulsiva en su afán de establecer su propia marca separada de la maquinaria de WWE y otras empresas.

A pesar del arrepentimiento inicial sobre el tamaño y la ubicación, Cody Rhodes ha aprendido a vivir con ello, reconociendo que, para bien o para mal, el tatuaje se ha vuelto icónico y representativo de su etapa más exitosa en la lucha libre profesional.














