Ganar no siempre es suficiente para salir bien parado. La Selección Mexicana Sub-20 se llevó los tres puntos ante Costa Rica en el Premundial de la Concacaf disputado en el estadio Cuauhtémoc, pero la imagen que quedó grabada del partido no fue ninguno de los dos goles: fue la brutal patada del portero Juan Liceaga sobre el volante costarricense Gabriel Sibaja, una acción que le costó la expulsión al minuto 57 y que pone sobre la mesa preguntas incómodas sobre la disciplina dentro de un proyecto que aspira a clasificar al Mundial Sub-20.
Lo que hizo Liceaga y por qué no tiene justificación
En el fútbol moderno, la figura del portero ha evolucionado hacia un rol más técnico, más sereno, más inteligente. Lo que mostró Liceaga en ese minuto 57 fue exactamente lo contrario: una reacción impulsiva, innecesaria y peligrosa sobre un rival que no representaba ninguna amenaza real en ese momento del juego. La patada sobre Sibaja no fue un error de cálculo ni un choque fortuito; fue una acción deliberada que el árbitro sancionó de inmediato con tarjeta roja directa.
Más allá del castigo reglamentario, el problema es lo que esa imagen proyecta. México estaba ganando el partido. No había presión de marcador, no había desesperación táctica. Y aun así, el portero del Tri decidió resolver una situación con violencia. Eso, en un torneo clasificatorio para el Mundial Sub-20, es un lujo que no existe.
El contexto del Premundial y lo que está en juego
El Premundial Sub-20 de la Concacaf no es un torneo cualquiera. Es la puerta directa al Mundial de la categoría y cada partido, cada decisión, cada jugador tiene un peso específico en la construcción del equipo. Las expulsiones en torneos cortos son especialmente dañinas porque los márgenes son estrechos: una fecha de suspensión puede significar perderse un partido clave, y en fases eliminatorias eso puede ser definitivo.
Para Juan Liceaga, la expulsión implica casi con certeza una sanción que lo dejará fuera de al menos un encuentro. Para el cuerpo técnico de la Selección Mexicana, implica reorganizar la portería en un momento donde la solidez defensiva debería ser uno de los pilares del equipo. Y para el proyecto en general, implica gestionar una distracción mediática que no necesitaban.
El Tri ganó, pero el debate no se cierra
Que México haya terminado ganando 2-0 es un dato positivo y necesario en términos de la tabla. Pero el resultado no borra la acción ni la conversación que abre. En torneos de selecciones juveniles, la narrativa importa tanto como los puntos: los equipos que llegan lejos no son solo los más talentosos, sino los más disciplinados, los que no se autosabotean en momentos donde el partido ya estaba controlado.
La historia del fútbol mexicano en categorías juveniles tiene episodios brillantes, pero también momentos donde la indisciplina o la falta de madurez han pesado más que la calidad. Lo que hizo Liceaga en Puebla es exactamente el tipo de acción que un equipo con aspiraciones mundialistas no puede permitirse.
- Expulsión: Juan Liceaga, portero de México, minuto 57.
- Afectado: Gabriel Sibaja, volante de Costa Rica.
- Resultado final: México 2-0 Costa Rica.
- Escenario: Estadio Cuauhtémoc, Premundial Sub-20 Concacaf.
¿Qué sigue para el Tri Sub-20?
La selección mexicana tendrá que responder en los próximos partidos, probablemente sin su portero titular. La pregunta no es solo quién va a atajar en su lugar, sino cómo reacciona el grupo ante una adversidad que ellos mismos se generaron. Esa respuesta, más que el resultado ante Costa Rica, dirá mucho sobre el carácter real de este equipo.
El Premundial Sub-20 sigue. Los puntos están, pero la imagen quedó. Y en el fútbol, como en la vida, no siempre alcanza con ganar si la forma en que lo haces deja más preguntas que respuestas.


