Mariana Echeverría no se quedó callada. Días después de que el Atlante anunciara el fichaje de Óscar Jiménez como portero, el club firmó también al colombiano David Ospina para la misma posición — y la conductora y exparticipante de La Casa de los Famosos México respondió con una crítica directa al equipo: el Atlante no necesitaba otro portero, necesitaba reforzar otras zonas. El mensaje dejó en evidencia un patrón que ha seguido a Jiménez durante toda su carrera.
Te recomendamos: Muere joven promesa del futbol mundial tras sufrir un paro cardiorrespiratorio
El historial de Óscar Jiménez: siempre luchando por ser titular
La carrera de Óscar Jiménez como portero en el fútbol mexicano ha sido, básicamente, la historia de un arquero que llega a un equipo con esperanza de ser titular y termina siendo suplente. Pasó en varios clubes antes de que el Atlante lo fichara, y la percepción pública no ha sido amable con él: en un país donde el portero titular es símbolo de jerarquía, cargar el estigma de suplente pesa doble.

Su llegada al Atlante parecía el momento de quiebre. Un equipo recién llegado a Liga MX procedente de Liga de Expansión donde, en teoría, podría consolidarse como el número uno sin las presiones de resultados inmediatos. Pero el club no tardó en anunciar la contratación de David Ospina en el Atlante, el exguardameta de la selección de Colombia y de clubes como Napoli y Arsenal, lo que reinicia automáticamente la disputa por la titularidad.
Lo que dijo Mariana Echeverría — y por qué incomoda
«Lo que menos necesitaba el Atlante es un portero», dijo Mariana Echeverría sin filtros. «Creo que había que reforzar otras posiciones, antes que la portería, y eso quedó demostrado en el partido de hoy.» La frase es un respaldo directo a su esposo, pero también es una crítica pública a la dirección deportiva del club que acaba de contratarlo.
El momento es incómodo por varios frentes. Primero, porque Ospina tiene un currículum que Óscar Jiménez no puede igualar en papel: más de 100 partidos con la selección colombiana, paso por la Serie A italiana y Premier League. Segundo, porque la postura de Echeverría llega en un contexto donde los rumores de divorcio entre ella y Óscar Jiménez han estado circulando — y esta defensa pública funciona casi como una declaración de posición en ambos tableros a la vez.
Lo que Echeverría no dice directamente, pero queda implícito, es que el Atlante le vendió a su esposo una promesa de titularidad que ahora se complica. Si el club tenía pensado traer a Ospina desde antes del fichaje de Óscar Jiménez, la decisión de no comunicarlo desde el inicio dice algo sobre cómo el club maneja sus negociaciones.




