Santiago Giménez tiene dos caminos frente a él y el reloj ya está corriendo. El FC Porto lo ha puesto en la cima de su lista de refuerzos para la temporada 2025-2026, por encima de cualquier otra alternativa, y el mercado de transferencias en Portugal cierra el próximo 4 de septiembre. Mientras las negociaciones entre el club lusitano y el AC Milan avanzan sin resolución, el delantero mexicano entrena en solitario en las instalaciones del conjunto italiano, a la espera de que alguien mueva la primera ficha.
Por qué Porto quiere a Giménez más que a cualquier otro nombre
Según el diario Record de Portugal, la directiva de los Dragones no solo tiene a Santi en su radar: lo tiene como prioridad absoluta. Eso significa que aunque manejan opciones secundarias para la delantera, ningún otro perfil convence a la cúpula tanto como el del canterano de Cruz Azul. El Porto ganó la liga portuguesa la temporada pasada y quiere revalidarla, algo que el club no logra de forma consecutiva desde 2012-2013 — más de una década sin bicampeonato. Giménez es la pieza que, en su análisis, hace ese proyecto posible.
Lo que complica el escenario es que el mexicano sigue siendo propiedad del AC Milan, y los italianos no han dado señales claras de querer liberarlo en condiciones que satisfagan a todos. El estira y afloja entre directivas es real: hay interés declarado de un lado, resistencia del otro, y un jugador en medio que solo puede esperar.
El 4 de septiembre como punto de no retorno
La fecha importa porque en Portugal el mercado no espera. El 4 de septiembre de 2026 es el día en que la ventana de transferencias baja el telón, y si el acuerdo no está firmado antes de esa jornada, el Porto tendrá que buscar otra solución y Giménez continuará en Milán, aunque sea entrenando aparte del grupo.
Ese detalle — que el mexicano trabaja en solitario — no es menor. En el fútbol europeo, cuando un jugador se separa de los entrenamientos con el plantel principal, el mensaje es claro: su ciclo en ese club está técnicamente terminado, solo falta el papel. La pregunta ahora es si Porto y Milan van a encontrar el número que los pone de acuerdo antes de que el calendario los obligue a rendirse. Si el trato se cierra, Santiago Giménez se convertiría en el tercer club europeo de su carrera, después de Feyenoord y Milan.



