Joel Huiqui salió al frente esta semana a desmentir los rumores de tensión con Iván Alonso, director deportivo de Cruz Azul. El entrenador de La Máquina aseguró en conferencia de prensa que la relación con la directiva es cordial, de respeto y de trabajo conjunto — justo cuando el club arrastra una racha negativa en Liga MX que tiene nerviosa a toda la institución.
La declaración que suena más a control de daños que a tranquilidad
Huiqui fue directo: «Siempre ha sido una relación muy respetuosa. Hoy estamos trabajando en conjunto. La relación es amable, cordial y de trabajo», declaró ante los medios. También sumó a Víctor Velázquez al mensaje institucional, dejando claro que el proyecto no es de ningún individuo sino de toda la organización. Suena bien en papel. El problema es que nadie sale a aclarar que no hay pelea si en realidad no hay pelea.
El contexto importa: Cruz Azul ganó el título de Liga MX el semestre pasado y con eso llegó el ascenso de Huiqui a entrenador permanente del primer equipo. Desde entonces, la directiva y el cuerpo técnico trabajaron juntos para reforzar el staff — al menos eso es lo que se cuenta desde adentro. Pero los resultados recientes no acompañan ese relato de unidad, y los rumores de roces internos encontraron terreno fértil precisamente ahí.
Qué tan profunda puede ser la crisis si el DT tiene que salir a hablar de esto
En el fútbol mexicano, las conferencias de prensa donde el entrenador aclara que ‘todo está bien con la directiva’ casi nunca son buenas noticias. Huiqui lo sabe. Por eso su mensaje incluyó una concesión importante: «Hay cosas que corregir, pero existe compromiso y unión dentro del equipo». Es decir, los problemas existen — solo que, según él, se están atendiendo con voluntad colectiva.
Lo que está en juego es más grande que una relación entre dos nombres. Cruz Azul apostó por Huiqui como proyecto a largo plazo después del título, y esa apuesta necesita resultados para mantenerse viva. Una racha de malos partidos en Liga MX puede convertir cualquier silencio en rumor y cualquier rumor en detonante. La conferencia de hoy fue un intento de cortar ese ciclo antes de que se salga de control. Si funcionó, lo dirán los próximos resultados.



