El calendario del fútbol moderno, con sus constantes expansiones y la intromisión de nuevos torneos, es un laberinto de fechas que pone a prueba la logística y la planificación de los clubes. Para el Monterrey, y en particular para su lateral estrella, Jesús Gallardo, el horizonte no solo está marcado por la Liguilla, sino también por el apretado fin de año. La ambición de jugar otra Final del Apertura 2025 es palpable. Jesús Gallardo quiere jugar la Final del Apertura 2025, aunque ya pidió su regalo anticipado a los Tigres para evitar una serie en plenas fiestas decembrinas (por los compromisos de La Máquina en la Copa Intercontinental).
Gallardo y Monterrey anhelan la gloria local, pero el compromiso de Cruz Azul en la Copa Intercontinental amenaza con convertir la Final en un caos de fechas y rendimiento físico.
Cruz Azul viajará a jugar la Copa Intercontinental
El compromiso del Cruz Azul en la nueva Copa Intercontinental, un torneo que involucra a los campeones continentales y se ubica estratégicamente a mediados de diciembre, choca frontalmente con las fechas habituales de la Final de la Liga MX. Este conflicto es el que genera la ansiosa petición de Gallardo.
La Liga MX tradicionalmente programa su Final de Apertura en la semana previa a la Navidad. Sin embargo, si Cruz Azul avanza a esa instancia, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) se vería obligada a modificar drásticamente el calendario para acomodar los compromisos del equipo en el Mundial de Clubes.

“Espero ganar con Toluca y la verdad que estoy muy feliz. Sobre lo otro, es el calendario, así lo hace en todos. Estamos tranquilos, uno como jugador trata de prepararse y descansar para aguantar cada partido, estamos tranquilos sobre eso. Primero que nada espero que lleguemos nosotros, y después ojalá Tigres elimine al Cruz Azul para que no sea hasta diciembre, porque quiero pasar con mi familia, bien cerca, poder desvelarme un rato“.
Los ajustes de calendario no solo afectan a Cruz Azul, sino a los clubes contendientes como Monterrey. Jugar una Final en fechas inusuales, o con una espera prolongada, puede romper el ritmo de juego y afectar la concentración de los jugadores, incluyendo a Jesús Gallardo.

¿Una ventaja o un desgaste para Cruz Azul?
El compromiso de Cruz Azul en la Copa Intercontinental es un honor, pero también una pesada carga logística y física. La Máquina tendrá que viajar a finales de noviembre o principios de diciembre, jugar partidos de alto nivel y regresar para, potencialmente, disputar la Final de la Liga MX.
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El compromiso de Cruz Azul en la Copa Intercontinental es la llave que abre el dilema. Para el Toluca, Tigres, y por supuesto para Monterrey es una ventaja potencial. Si el rival llega fatigado de un viaje transcontinental, la Final se inclina a favor del equipo local. Es por eso que Gallardo quiere que todo se resuelva antes de que Cruz Azul tome el avión.
Si la Liga MX quiere ser considerada una liga seria, debe poder sortear estos conflictos de calendario con profesionalismo, garantizando que su Final, el evento cumbre del año, sea disputada por los mejores equipos en sus mejores condiciones. El balón está en manos de la FMF, pero el corazón de los jugadores, como el de Gallardo, ya pide descanso y claridad.
















