Carlos Álvarez tiene 23 años, marcó el gol que devolvió al Levante a LaLiga y acaba de firmar con el América por alrededor de 6 millones de euros. Para las Águilas es un golpe de mercado; para la afición española, una tragedia. En el post de despedida del Levante, los comentarios no tardaron: «carrera perdida», «vaya retroceso», «te merecías más». El mediocampista dejó atrás sondeos del Sevilla y el Rayo Vallecano para probar suerte en la Liga MX, y esa decisión dividió a dos continentes.
Lo que la afición española no entiende del América
Las críticas en redes tienen lógica si las lees desde España: un jugador de 23 años, con gol decisivo en ascenso y con clubes de primera división interesados, elige irse a México. «Una auténtica pena para la Liga española. Un jugadorazo de los que hay muy pocos», escribió @davidLJone. «Vaya forma de arruinar su carrera», sumó @GxldeParejo. El consenso europeo es que la Liga MX es un retiro anticipado, no una apuesta.
Pero el América tiene un argumento concreto para contradecirlos: Álvaro Fidalgo. El mediocampista español llegó al Estadio Azteca desde el fútbol ibérico y se convirtió en pieza clave de uno de los equipos más exitosos de la Liga MX en los últimos años. Las Águilas ya hicieron este movimiento antes y les funcionó. Álvarez llega con un perfil similar: volante con llegada, visión de juego y cifras sólidas en el fútbol de ascenso español.
Qué aportó Álvarez en el Levante y qué espera el América de él
En 71 partidos con el Levante, Álvarez registró 10 goles y 13 asistencias. No es un número hiperbólico; es un mediocampista que produce, que aparece en momentos clave y que lo hace con consistencia a lo largo de una temporada completa.
El América desembolsó cerca de 6 millones de euros por su carta, una cifra que en México es una inversión seria y que en Europa muchos consideran insuficiente para lo que el jugador podría rendir. Que el Sevilla y el Rayo Vallecano lo hayan sondeado —según datos de Transfermarkt— y que Álvarez igual haya elegido cruzar el Atlántico dice algo sobre la propuesta económica o deportiva que las Águilas pusieron sobre la mesa. O sobre ambas
Lo que está claro es que el América no fichó a alguien sin respaldo estadístico. Y que la afición española, aunque con razón sentimental, juzga desde afuera un proyecto que todavía no arrancó.



