Lewis Hamilton salió del GP de Mónaco con una penalización de 5 segundos por superar el límite de velocidad en el pit lane — y de inmediato puso en entredicho la decisión de la FIA. El piloto de Ferrari asegura que el equipo siguió los procedimientos correctos y va más lejos: sugiere que un problema de software pudo haber generado lecturas erróneas que derivaron en sanciones injustas. No fue el único castigado, pero sí el más ruidoso.
En el GP de Mónaco, varios pilotos recibieron penalizaciones por exceder marginalmente el límite de velocidad en el pit lane. La FIA aplicó las sanciones de manera estricta, pero la naturaleza de los registros — todos ellos infracciones por décimas o fracciones mínimas — encendió la duda: ¿los pilotos aceleraron de más o el sistema de medición tuvo fallas? Lewis Hamilton apunta directamente a la segunda opción.
¿Qué pasó exactamente con Lewis Hamilton?
El británico señaló que Ferrari revisó sus propios datos internos y no encontró evidencia de que el coche hubiera sobrepasado el límite de forma intencional o clara. Según su versión, el equipo siguió los procedimientos al pie de la letra. Si eso es verdad, la penalización no tiene mucho sustento — y eso es exactamente lo que la trayectoria de Lewis Hamilton como voz crítica en F1 hace que su cuestionamiento tenga peso más allá de una queja de piloto frustrado. Decir que Ferrari hizo todo bien es una cosa. Decir que el software de la FIA puede estar fallando es otra completamente distinta — y eso es lo que Hamilton dejó flotando.
Te podría interesar: Checo Pérez le da a Cadillac su primer punto pero la FIA se lo quita
Si el sistema de detección de velocidad en el pit lane registró infracciones que no ocurrieron, o exageró la magnitud de brechas mínimas, entonces múltiples penalizaciones en Mónaco 2026 quedan en entredicho. La FIA aún no ha respondido con datos técnicos verificables. Mientras tanto, el cuestionamiento de Lewis Hamilton abre una conversación que el paddock lleva tiempo evitando: la transparencia de los sistemas de medición que deciden carreras. No es la primera vez que una sanción masiva en un Gran Premio levanta sospechas sobre los instrumentos, pero raramente un piloto de su calibre lo dice tan directo.
















