MarShawn Lloyd lleva dos temporadas acumulando lesiones en lugar de yardas — apenas un juego de temporada regular, seis acarreos y 15 yardas en total — pero el 6 de agosto de 2026 en el training camp de los Green Bay Packers atrapó un pase de flare, se metió a la zona de anotación y celebró con un backflip que hizo sonreír a Matt LaFleur. Y que, al mismo tiempo, probablemente lo hizo cerrar los ojos y pedir que no pasara nada más.
El cuerpo que no termina de resistir
Lloyd fue seleccionado en la posición 88 del Draft 2024, en la tercera ronda, saliendo de USC. Pero lo que nadie sabía del todo entonces era la cadena de daño que cargaba desde mucho antes: un desgarre de ACL que sufrió como freshman en South Carolina en 2020 nunca fue tratado del todo, y su cuerpo pasó años compensando ese desequilibrio. Hamstrings, cadera, tobillo, incluso una apendicectomía. Cada vez que el receiver parecía listo para despegar, algo más cedía.
Este offseason fue diferente. Lloyd viajó a California para trabajar con el Dr. John Meyer del Meyer Institute of Sport, quien identificó el patrón de sobrecompensación que venía causando los problemas reiterados. Los Packers —y Lloyd— llegaron al camp de 2026 con más claridad sobre qué había estado fallando. El resultado en la práctica del 6 de agosto fue inmediato: con Josh Jacobs fuera, Lloyd tomó los primeros reps con el equipo titular y se vio como lo que siempre prometió ser. El backflip fue solo la guinda. Y lo icónico es que Lloyd dice que ese movimiento lo aprendió de un tío suyo cuando tenía 6 años. También dijo que será la última vez que lo haga en una práctica. Bien por él. MarShawn Lloyd y sus lesiones en la NFL
Lo que el backflip le dice a LaFleur sobre el 2026
Matt LaFleur sonrió. ESPN’s Rob Demovsky lo notó en la banca. Pero la sonrisa de un entrenador que sabe que ese mismo running back ha estado en la banca más tiempo que en el campo tiene un sabor muy específico: es la sonrisa de quien quiere creer, pero ha aprendido a no cantar victoria antes de tiempo.
LaFleur llega al año 8 con una extensión firmada en enero de 2026 y con un récord de 65.4% de victorias en temporada regular — top 10 en DVOA ofensivo cada año desde 2019. Pero Green Bay terminó la campaña 2025 con cinco derrotas consecutivas, incluyendo colapsos ante los Bears, y con bajas devastadoras como la de Micah Parsons (ACL en la semana 15). PFF lo colocó en una lista de entrenadores ‘a monitorear’ de cara a esta temporada — no en el asiento caliente de forma definitiva, pero sí en la antesala. El margen para errores se cerró.
En ese contexto, Lloyd importa más allá del backflip. Si se mantiene sano y entrega lo que mostró el 6 de agosto, los Packers tienen un RB2 con chispa real detrás de Jacobs. Si no, es otra temporada administrando ausencias. El coaching staff está midiendo sus reps con cuidado — CBS Sports reportó que el equipo está ‘ejerciendo cautela con su carga de trabajo’. La emoción está justificada. La precaución también. El viernes de Family Night en Lambeau será la primera vez que Lloyd participe en el evento; las dos últimas ediciones las vio desde la banca. Para él, ya es un avance enorme.
- Matt LaFleur y la presión en los Packers 2026



