El 19 de mayo de 2026, en The Ariel Helwani Show, MJF dijo en voz alta lo que —según él— todo el vestuario de AEW ya pensaba: que Malakai Black nunca llegó para quedarse, sino para usarlos de escalón de regreso a WWE. Lo llamó ‘mark’, el insulto más contundente que existe en el negocio de la lucha libre, y el tuit de abajo disparó la conversación en toda la comunidad del wrestling. El detalle que hace el golpe imposible de ignorar: WWE liberó a Black apenas el 24 de abril de 2026, menos de un mes antes de que MJF abriera la boca.
Qué significa que MJF llame ‘mark’ a otro luchador
En el mundo del wrestling, ‘mark’ es un término que originalmente describía al fan que creía que todo era real. Aplicado a un luchador, es mucho peor: significa que la persona no entiende el negocio, o peor aún, que actúa movida por sus propios intereses sin pensar en la empresa ni en sus compañeros. MJF no eligió esa palabra al azar — la eligió porque duele más que cualquier insulto genérico.
Malakai Black firmó con AEW en 2021 después de su primera liberación de WWE, donde había sido conocido como Aleister Black. Durante su etapa en AEW construyó la facción House of Black, uno de los proyectos más oscuros y artísticos que la empresa ha producido. Su contrato expiró en febrero de 2025 y regresó a WWE para trabajar en SmackDown — exactamente el movimiento que MJF describe como el plan desde el principio. Si eres fan del drama entre las figuras más polémicas de la lucha libre, este capítulo tiene todo.
El portazo más cruel: Black sin contrato y MJF con micrófono
El regreso de Black a WWE duró poco. El 24 de abril de 2026, como parte de los recortes posteriores a WrestleMania 42, fue liberado por segunda vez. En ese momento empezaron los rumores de un posible regreso a AEW — y la compañía los apagó rápido, negando oficialmente estar en negociaciones con él.
Que MJF saliera a hablar exactamente en ese contexto no es casualidad ni tampoco, seamos honestos, pura estrategia narrativa. El personaje de Maxwell Jacob Friedman lleva años difuminando la línea entre el heel de pantalla y el hombre real, y esa ambigüedad es precisamente lo que hace que sus declaraciones quemen más. ¿Es kayfabe para montar una rivalidad futura? ¿O es un shoot genuino de alguien que sí vio de cerca cómo Black empacaba con un ojo puesto en la salida? MJF no aclara. Nunca lo hace. Y eso es exactamente el punto.
Lo que sí declaró fue que la salida de luchadores con esa mentalidad mejoró el ambiente en el vestuario de AEW — lo cual, traducido, es una defensa pública de la empresa y un insulto directo a todo el que se fue pensando que había algo mejor esperándolo afuera. El hecho de que WWE lo haya cortado dos veces le da a esa frase una resonancia que ningún guionista habría podido escribir mejor.













