Hay rachas que no se explican solo con resultados: se sienten en la cancha, en el camerino, en la forma en que un equipo sale a defender su ventaja. Santos Laguna está viviendo exactamente eso. Con una goleada de 5-0 sobre Querétaro, los Guerreros cerraron su quinta victoria consecutiva en el Apertura 2026 y mandaron un mensaje claro a la Liga MX: el equipo lagunero llegó para quedarse en la pelea.
Tahiel Jiménez, la figura que encendió Torreón
En noches así siempre hay un nombre que se escribe con letras grandes. Esta vez le tocó a Tahiel Jiménez, quien firmó un hat trick ante los Gallos Blancos y se convirtió en el gran protagonista de la noche. Tres goles en un mismo partido no es algo que se vea todos los fines de semana en la Liga MX; es una de esas actuaciones que marcan a un jugador en la memoria de su afición y que, de paso, le dan un argumento contundente al cuerpo técnico para seguir apostando por él.
Un hat trick no solo suma al marcador: eleva la confianza del atacante, obliga a los rivales a prepararse diferente y pone a toda la plantilla en una dinámica positiva que es difícil de detener cuando el torneo está en marcha.
Cinco victorias seguidas: ¿de dónde viene esta racha?
Las rachas ganadoras en el futbol mexicano tienen un valor especial porque el torneo corto no perdona. Cinco triunfos consecutivos en el Apertura 2026 significan que Santos ha sabido sostener la intensidad semana a semana, algo que muchos equipos buscan y pocos logran mantener.
Lo relevante no es solo la cantidad de victorias, sino la forma: una goleada de cinco goles sin recibir ninguno habla de un equipo que está funcionando en bloque, que defiende bien y que convierte sus oportunidades con eficiencia. Esa combinación —solidez atrás, contundencia adelante— es justamente la que diferencia a los contendientes serios de los que solo pasan por el torneo.
Santos Laguna es un club con historia en la Liga MX. Sabe lo que es pelear títulos, sabe lo que cuesta mantener una identidad de juego y también conoce los momentos difíciles. Por eso, cuando el equipo encuentra su mejor versión, la afición lo reconoce de inmediato: esto no es casualidad, es el resultado de trabajo y confianza acumulada.
¿Qué viene para los Guerreros?
El reto ahora es el más complicado de cualquier racha: sostenerla. En la Liga MX, los torneos cortos castigan la relajación y premian a quien mantiene la cabeza fría después de las grandes noches. Santos tendrá que demostrar que este momento no es un destello, sino la confirmación de que está listo para pelear por los primeros lugares de la tabla.
La goleada sobre Querétaro y el hat trick de Tahiel Jiménez quedarán en el recuerdo de la jornada, pero lo que realmente importará al final del Apertura 2026 es si los Guerreros fueron capaces de convertir esta racha en una clasificación sólida y, de ser posible, en algo más grande todavía.
Santos está encendido. La pregunta es hasta dónde puede llegar.



