Raúl Jiménez no volvió al América. El delantero mexicano de 35 años firmó un contrato de dos temporadas —con opción a doce meses más— con el Wolverhampton Wanderers, el club donde protagonizó la mejor etapa de su carrera en la Premier League. Los Wolves lo reciben como el mejor delantero de su historia en la era Premier, pero ahora militan en la Championship y necesitan que Jiménez haga exactamente lo que siempre ha hecho: meter goles cuando más duele.
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El regreso que nadie esperaba (y el que todos querían)
Durante días, el nombre de Raúl Jiménez apareció ligado al Club América. El rumor tenía lógica sentimental: mexicano de regreso a casa, cerrando el ciclo europeo con un paso por el fútbol nacional. Pero el plan del delantero era otro. El Wolverhampton lo llamó y él respondió que sí, lo que para cualquier seguidor de los Wolves solo puede significar una cosa: la historia no había terminado.

El comunicado oficial del club no escatima en palabras. Lo describe como «el más grande en la era de la Premier League del club» y lo recibe de vuelta entre los mejores delanteros de la historia del Old Gold. Para una institución que acaba de bajar a la Championship, eso no es solo marketing —es una declaración de intenciones. Los Wolves apuestan a que Raúl Jiménez puede ser el factor que los regrese a primera división.
La misión de Raúl Jiménez: sacar a los Wolves de la Championship
El Wolverhampton descendió de la Premier League y ahora enfrenta la Championship, segunda división inglesa donde la competencia es feroz y el ascenso no está garantizado para nadie. Raúl Jiménez llega con experiencia de primer nivel —años en la élite del fútbol inglés, una recuperación de una fractura de cráneo que pocos sobreviven deportivamente— y con la claridad de quien sabe que el tiempo apremia.

A 35 años, no hay margen para temporadas de adaptación. La apuesta es directa: goles, liderazgo y el peso de un apellido que en Molineux todavía genera ovación. Los Wolves le confían la punta y Jiménez, en cambio, les devuelve la posibilidad de soñar con el regreso a la Premier. Dos años para demostrarlo.














