El nombre que faltaba ya tiene cara: fue Mikel Arriola, Comisionado Presidente de la FMF, quien autorizó que Alexis Vega y Jesús Gallardo jugaran con Toluca en la vuelta de Semifinales de la Concachampions ante LAFC, mientras la Selección Mexicana esperaba a sus convocados en el CAR. El dato lo reveló el periodista Rubén Rodríguez, y cambió completamente el relato del escándalo: no fue un malentendido entre clubes, fue una decisión que bajó desde la cúpula.
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Cómo empezó todo: el permiso de Mikel Arriola que nadie debía dar
Toluca tenía a dos seleccionados en su plantilla para la semifinal de vuelta de la Concachampions 2026: Alexis Vega y Jesús Gallardo. En lugar de presentarse al llamado de Javier Aguirre, ambos jugadores permanecieron con los Diablos Rojos para disputar el partido. El argumento era que contaban con un permiso. Lo que nadie sabía con certeza era de dónde venía ese permiso.
Rubén Rodríguez puso el nombre sobre la mesa: Mikel Arriola habría sido quien autorizó la situación. Un movimiento que, visto desde fuera, suena a favoritismo institucional hacia Toluca y que dejó a Aguirre en una posición incómoda frente a sus propios convocados.

Chivas se hartó y jaló a sus 5 jugadores de vuelta
Mientras Toluca recibía luz verde, Chivas tomó la decisión opuesta: llamó de regreso a sus 5 jugadores seleccionados a la concentración del Guadalajara. El Rebaño no estaba dispuesto a permitir que sus elementos se quedaran en el limbo mientras otros clubes negociaban permisos directamente con la FMF. Fue la primera fisura pública entre los equipos de Liga MX y la Selección en la recta final antes del Mundial.
La reacción de Chivas aceleró todo. Lo que podría haber quedado como un acuerdo discreto entre Arriola y Toluca se convirtió en un conflicto abierto que Aguirre tuvo que enfrentar. Javier Aguirre ya había advertido que quien no se presentara al CAR quedaría fuera de la lista para la Copa del Mundo.

El desenlace: sin permisos y con ultimátum
El escándalo duró lo suficiente para dejar a todos en evidencia. Los permisos desaparecieron tan rápido como llegaron y la instrucción quedó clara: todos los convocados, sin excepción, deben presentarse hoy al CAR. Vega, Gallardo y el resto de los seleccionados saben que llegar tarde tiene un costo real — quedar fuera de la convocatoria para el Mundial 2026.
Lo que queda después del ruido es una pregunta que el fútbol mexicano no ha querido resolver desde hace años: ¿quién manda realmente en los períodos FIFA, los clubes o la Federación? Mikel Arriola intentó mediar y terminó siendo el catalizador del problema. Aguirre tuvo que poner orden sin que nadie le hubiera generado el caos desde afuera — sino desde adentro de la propia FMF.




