Armando ‘La Hormiga’ González tiene 23 años, un lugar en el ataque de Chivas en el Apertura 2026 y ahora también una carrera universitaria en curso. El delantero de Guadalajara se inscribió en la licenciatura de Deporte y Bienestar en la Universidad Anáhuac Mérida en modalidad online, siguiendo los pasos de su colega Gilberto Mora, quien también arrancó estudios universitarios en la misma institución hace poco.
Qué carrera estudia La Hormiga González y por qué la Anáhuac
La Universidad Anáhuac Mérida confirmó la noticia con un mensaje oficial donde le dio la bienvenida al jugador y celebró su decisión. ‘Dentro y fuera de la cancha, Armando González sigue construyendo su camino. Con la misma pasión que lo impulsa en cada partido, continúa aprendiendo, creciendo y trazando nuevas metas’, se lee en el comunicado de la institución. La carrera elegida es Deporte y Bienestar, en la sede MAYAB, cursándola en línea para que no interfiera con los compromisos del torneo.
La elección tiene lógica: una licenciatura orientada al deporte le permite conectar lo que ya sabe —y vive— con un marco académico que podría servirle tanto durante su carrera activa como cuando el retiro llegue. No es un título por el título; es construir expertise en el área donde ya es profesional. Gilberto Mora también arrancó su carrera universitaria en administración de empresas, también en la Anáhuac, lo que convierte a la institución en un referente emergente para futbolistas mexicanos que quieren formarse sin dejar la cancha.
La generación de futbolistas que no le apuesta todo al balón
Lo de La Hormiga y Mora no es casualidad ni golpe de marketing: es una señal de que algo está cambiando en el futbol mexicano. Durante décadas, la narrativa del jugador profesional fue la del tipo que vive solo para el balón y después del retiro se las arregla como puede. Esa imagen se está resquebrajando, y lo está haciendo desde adentro, con jugadores activos que deciden —a los 23 años, en plena carrera— que un título universitario también importa.
Para Chivas, que tiene en La Hormiga una de sus apuestas ofensivas del Apertura 2026, la noticia no debería ser un problema sino un argumento: el jugador que estudia suele ser el que toma mejores decisiones, dentro y fuera de la cancha. Y para el aficionado rojiblanco, saber que su delantero también va a clases le da una dimensión diferente al personaje. No solo corre. También estudia.



