Monterrey ya tiene fecha con la historia del Mundial 2026. Países Bajos llega a la última jornada del Grupo F como virtual líder y, si confirma ese primer lugar, jugará su partido de dieciseisavos de final en el Estadio Monterrey. Del otro lado estará el segundo lugar del Grupo C: o Brasil o Marruecos, dos selecciones que tampoco se regalan.
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Por qué Países Bajos casi no tiene vuelta atrás
A falta de una jornada en la fase de grupos, la posición de Países Bajos al frente del Grupo F es prácticamente un hecho consumado. La aritmética ya trabajó para ellos: solo un colapso de proporciones épicas les arrebataría el liderato a estas alturas. Eso los pone directamente en el Estadio Monterrey para los dieciseisavos de final, una de las sedes más calientes —en todos los sentidos— del torneo.

Para los aficionados mexicanos del norte del país, el partido ya es razón suficiente para encender la parrilla. Monterrey recibe uno de los duelos más atractivos que el sorteo pudo haberle regalado, y eso todavía sin saber quién llega enfrente. Lo que ya hace que la historia del Estadio Monterrey como sede mundialista valga toda la atención.
El Grupo C decide quién se planta frente a Países Bajos
Aquí está el verdadero drama de la última jornada: Brasil y Marruecos se pelean el primer lugar del Grupo C, y el que no lo consiga vuela directo a Monterrey a medirse con los holandeses.
No es menor el morbo. Brasil llega al Mundial 2026 cargando la presión de una nación que no ha vuelto a tocar una Copa del Mundo desde 2002. Marruecos, por su parte, refrenda el legado de Qatar 2022, cuando se convirtió en la primera selección africana en alcanzar las semifinales de un Mundial. Los dos tienen historia, los dos tienen hambre y los dos saben que un segundo lugar en el Grupo C puede acabar con ellos en un partido de ida y vuelta contra una de las mejores defensas de Europa.
Países Bajos no es favorita por capricho: su bloque defensivo y su capacidad de transición rápida la convierten en una máquina incómoda para cualquier rival. Pero Brasil con el orgullo herido es un animal distinto, y Marruecos ya probó que los grandes nombres no la intimidan. Sea cual sea el resultado del Grupo C, el partido en Monterrey tiene todo para ser el mejor de los octavos.
















