La cuenta regresiva para el Mundial 2026 se agota y la tensión en los pasillos de Coapa es palpable. En una reciente visita de supervisión al Coloso de Santa Úrsula, Emilio Azcárraga Jean, propietario del inmueble, lanzó una declaración que ha resonado con fuerza en el entorno futbolístico y político: no confía plenamente en los tiempos de entrega prometidos por las constructoras.
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Con la reinauguración oficial pactada para el próximo 28 de marzo —con un duelo de lujo entre la Selección Mexicana y el Portugal de Cristiano Ronaldo—, Azcárraga dejó ver su preocupación ante lo que sus ojos perciben versus lo que los informes técnicos aseguran.
¿Qué dijo Emilio Azcárraga sobre el Azteca rumbo al Mundial 2026?
Durante el recorrido, el empresario fue tajante al ser cuestionado sobre si el estadio estará listo a tiempo.
«Los constructores dicen que sí. Yo no soy experto en construcción, ponen unas fechas y tenemos juntas cada semana. Pero, como les dije el otro día: yo no veo que sus fechas sean las fechas«, sentenció Azcárraga, evidenciando una desconexión entre el optimismo de los ingenieros y la realidad visual de la obra.

Un Azteca por etapas (y una incompleta para el Mundial)
Para mitigar el impacto de los retrasos, la directiva ha tenido que replantear la estrategia. Azcárraga confirmó que la remodelación total no estará concluida para el Mundial 2026, dividiendo el proyecto en tres fases críticas:
- Fase 1 (Marzo 2026): Entrega funcional para el partido México vs. Portugal. El objetivo es que sea operativo, aunque no esté estéticamente terminado.
- Fase 2 (Mundial 2026): Cumplimiento de los cuadernos de cargos de la FIFA para albergar la inauguración. Se priorizarán vestidores, zonas VIP, prensa y cancha.
- Fase 3 (Post-Mundial): Obras de gran calado que ya fueron descartadas para el torneo debido a la falta de tiempo, como el nuevo estacionamiento general y la iluminación arquitectónica de las columnas, las cuales, según el propio Azcárraga, «no quedaron bien» en las primeras pruebas y se corregirán después del verano.

¿Le quitan el Mundial 2026 a México?
Aunque el discurso oficial intenta mantener la calma asegurando que la obra «va muy bien» tras superar las dificultades iniciales, fuentes cercanas aseguran que la FIFA realizará una inspección definitiva en mayo. Si para entonces los avances críticos de la Fase 2 no están garantizados, la sede del partido inaugural —que México ha defendido como joya de la corona— podría estar en entredicho, una situación que la directiva busca evitar a toda costa presionando a marchas forzadas.
Por ahora, el mensaje del mandamás es claro: el Azteca abrirá, pero la «remodelación total» será un proyecto que trascenderá incluso al propio Mundial.




