Bélgica ya tiene su lista definitiva de 26 jugadores para el Mundial 2026. Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku y Thibaut Courtois lideran una convocatoria que huele a despedida: la generación dorada que nunca ganó nada llega a su última Copa del Mundo con la presión de cerrar bien. El grupo que les tocó —Egipto, Irán y Nueva Zelanda— los pone como favoritos claros para avanzar, pero en Qatar 2022 también eran favoritos y se fueron en fase de grupos.
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Los 26 de Bélgica: la lista completa para el Mundial 2026
La Federación Belga confirmó la convocatoria oficial este día. En portería van Thibaut Courtois —de regreso al máximo nivel tras su lesión de rodilla—, Senne Lammens y Mike Penders. En defensa, Timothy Castagne, Maxim De Cuyper, Thomas Meunier, Arthur Theate, Zeno Debast, Nathan Ngoy, Koni De Winter, Brandon Mechele y Joaquin Seys forman un bloque con experiencia y recambio generacional mezclados.
En el mediocampo están los nombres que mandan: Youri Tielemans, Amadou Onana, Nicolas Raskin, Hans Vanaken, Kevin De Bruyne y Axel Witsel. Y arriba, la línea de ataque más reconocible: Leandro Trossard, Jérémy Doku, Alexis Saelemaekers, Dodi Lukebakio, Charles De Ketelaere, Romelu Lukaku, Diego Moreira y Matías Fernández-Pardo.

De Bruyne, Lukaku y Courtois: tres razones para creer (y para dudar)
Kevin De Bruyne llega al Mundial en lo que probablemente sea su última Copa del Mundo a nivel competitivo. Sigue siendo uno de los mejores mediocampistas del planeta, pero el reloj no para. Si Bélgica tiene que llegar lejos, necesita que De Bruyne esté enchufado desde el primer partido.
Romelu Lukaku tiene una cuenta pendiente con los torneos grandes. En Qatar 2022 fue titular pero no pudo desatascar a Bélgica cuando más se necesitaba. Ahora llega con temporadas sólidas en club y con la necesidad de que alguien recuerde su nombre por algo más que las chances desperdiciadas.
Courtois es el comodín. Cuando está al cien por ciento, es el mejor portero del mundo —o uno de ellos. Con él bajo los tres palos, Bélgica puede aguantar partidos que de otra forma pierde. El problema es que ya sabemos cómo termina esto cuando el equipo no funciona como unidad: cuatro paredes y un portero no son once jugadores.

El grupo que tienen y lo que viene
Bélgica cae en un grupo manejable sobre el papel: Egipto, Irán y Nueva Zelanda no son rivales que deberían frenarlos. Pero ‘sobre el papel’ es exactamente la frase que usaba todo el mundo antes de Qatar 2022, cuando terminaron últimos en un grupo con Marruecos, Croacia y Canadá.
La pregunta real no es si pasan de grupos —casi seguro que sí. La pregunta es si esta generación, en su última oportunidad colectiva, puede hacer algo memorable antes de que el ciclo se cierre definitivamente. Hay talento en la lista: Doku en banda, De Ketelaere como motor creativo, Onana con físico y criterio. Pero el Mundial no se gana con listas bonitas.















