Cruz Azul quiere despedirse del Azteca a lo grande — o al menos jugar ahí una vez más antes de que la FIFA llegue a cobrar la cuenta. La Máquina solicitó formalmente usar el Estadio Azteca para la Semifinal de ida de la Liga MX el miércoles 11 de mayo de 2026, exactamente la fecha en que el inmueble debe ser entregado al organismo mundial para los preparativos del Mundial 2026. La respuesta está pendiente y las horas cuentan. Si la solicitud se niega, Cruz Azul tendría que mudarse al Estadio Cuauhtémoc en Puebla para jugar de local.
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Por qué el 11 de mayo lo cambia todo
El Estadio Azteca tiene dueño nuevo a partir del 11 de mayo — al menos en términos logísticos. La FIFA fijó esa fecha como el momento en que México debe entregar el recinto para iniciar la fase de acondicionamiento rumbo al Mundial 2026, el primero en jugarse en tres países. A partir de ese día, la Liga MX y cualquier otro evento local quedan fuera del Azteca hasta que la FIFA lo devuelva.
Cruz Azul lo sabe, y por eso la solicitud no es menor. El equipo quiere aprovechar las últimas horas del estadio como inmueble disponible para la competencia local. El problema es que los tiempos de entrega no son flexibles cuando FIFA está de por medio — y la respuesta de los organizadores podría llegar en cuestión de horas.

El plan B: Puebla como sede de la Máquina
Si la respuesta es no, Cruz Azul tendría que volver al Estadio Cuauhtémoc de Puebla, donde ya ha jugado como local en otras ocasiones. No es la primera vez que la Máquina opera fuera del Azteca — el equipo ha alternado sedes en distintas temporadas — pero hacerlo en una Semifinal, con todo lo que implica la recta final del torneo, cambia el escenario completamente.
Jugar en Puebla no es solo un cambio de dirección: es un cambio de ambiente, de capacidad y de peso simbólico. El Cuauhtémoc tiene su propia historia, pero no es el Azteca. Para un equipo que aspira al título, la diferencia entre ambos escenarios puede sentirse en las gradas y, eventualmente, en el marcador.
La decisión final estará en manos de la Liga MX y de los acuerdos previos con la FIFA. Cruz Azul hizo su jugada: pidió el estadio. Ahora espera.

El Azteca en modo Mundial: lo que viene después
Una vez que la FIFA tome posesión del Azteca, el estadio entrará en una fase de transformaciones para cumplir con los estándares del torneo. México será sede de varios partidos del Mundial 2026, incluida la posibilidad de albergar encuentros de alto perfil, y el Azteca es la joya de esa propuesta.
Para la Liga MX, la entrega del estadio marca un paréntesis forzado. Para Cruz Azul, el reloj corre antes de que la puerta se cierre. El partido del 11 de mayo, si se juega ahí, podría ser el último evento del fútbol mexicano en el Coloso de Santa Úrsula antes de que el mundo llegue a él.















