La Liga MX le cerró la puerta del banquillo a dos integrantes del cuerpo técnico de Chivas que estaban registrados como utileros sin serlo. Patricio Morales, psicólogo deportivo del primer equipo, y Juan Manuel Cortés, analista de video, fueron dados de baja del sistema oficial de la liga, inhabilitándolos para sentarse en la banca durante los compromisos del torneo local. El movimiento ya tuvo efectos en Leagues Cup: en el partido entre LAFC y Guadalajara, ambos tuvieron que ver el juego desde las tribunas.
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La misma trampa que ya le costó a Erik Lamela
No es la primera vez que la Liga MX aplica esta medida. El caso de Erik Lamela abrió el precedente: la liga detectó que el registro no correspondía a la función real del acreditado y actuó en consecuencia. Con Chivas, el patrón se repitió — y la resolución fue idéntica. Morales y Cortés desaparecieron del portal oficial sin anuncio previo ni comunicado formal del club.
La diferencia es que aquí los perfiles son todavía más difíciles de justificar como ‘utilería’: un psicólogo deportivo y un analista de video son figuras técnicas con roles definidos, no personal de logística. Registrarlos bajo esa categoría era, en los hechos, meterlos al banquillo por la puerta de atrás.

El Artículo 71 que les cerró la banca a auxiliares de Chivas
La normativa que usó la liga para actuar es el Artículo 71 del Reglamento de Competencia 2026-2027. El texto es claro: el Sistema Nacional de Formación (SNF) puede rechazar o cancelar las credenciales de masajistas y utileros cuando se compruebe que tienen antecedentes como directores técnicos, auxiliares técnicos o jugadores profesionales, o cuando su labor diaria no corresponda a la función con que fueron inscritos.
Morales y Cortés no solo no son utileros de Chivas — tienen perfiles técnicos que la propia liga puede cruzar contra sus bases de datos. El SNF no necesita una denuncia formal para actuar: basta con que la inconsistencia sea evidente en el sistema. Y lo era.
Para Chivas, perder dos piezas del cuerpo técnico en el banquillo no es un asunto menor. El psicólogo deportivo y el analista de video son figuras que inciden directamente en la preparación y lectura del juego durante los partidos. Tenerlos en tribuna, y no en banca, es una desventaja operativa real en cualquier torneo que respete los mismos registros que la Liga MX.




