Álvaro Fidalgo puso fin a los rumores él mismo: no regresa al América pronto y la razón no es solo deportiva. El mediocampista del Real Betis habló en el día de medios de la Selección Mexicana, previo al amistoso contra Estados Unidos, y fue directo — aunque dejó una promesa flotando para la afición azulcrema.
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Lo que Álvaro Fidalgo dijo en sus propias palabras
«Por ganas, por algún momento que me toque volver sí, por supuesto que me encantaría, pero ese de que iba a volver por ejemplo este verano era mentira totalmente.» Así de claro. Álvaro Fidalgo no esquivó la pregunta ni dejó el tema en el aire — la afirmó y la desmintió en la misma frase, que es exactamente lo que hace que siga siendo uno de los ídolos más queridos de la historia reciente del América.
La otra cita que importa: «Yo les voy a responder, a veces la gente sabe más que yo, yo me estaba quedando sorprendido de lo que se decía de mi regreso». Ahí está el morbo. Los rumores circularon con tanta fuerza que el propio jugador se enteraba por fuera de lo que supuestamente iba a hacer con su carrera. El ecosistema de ‘fuentes cercanas al club’ en redes y portales hizo lo suyo, pero lo que pasó con las negociaciones del América en el último mercado dejó claro que los movimientos del club no siempre siguen el guion que se escribe en redes.

La razón personal que lo ancla en España
Álvaro Fidalgo será padre en enero. Su esposa está embarazada y tiene a su familia cerca en España — eso, más que cualquier cláusula contractual con el Real Betis, es el argumento que cierra el debate de un posible regreso a corto plazo. «Voy a ser padre en enero y tengo a mi mujer que ahora tiene a su familia cerca. No era un momento ahora mismo para otro cambio», explicó.
El mediocampista Álvaro Fidalgo también fue honesto sobre su carácter: «Saben que no doy el brazo a torcer rápido, así que aún me queda ahí un tiempo». Es una frase que la afición azulcrema debería leer con calma — no como un portazo, sino como la lógica de alguien que construyó su carrera siendo exactamente así de terco y consistente. Ese es el mismo Fidalgo que se ganó el cariño del América.




