Dos de los pilotos que conocen a la perfección lo que significa mirar desde el otro lado del garaje al tetracampeón del mundo levantaron la mano para respaldarlo: Checo Pérez y Alex Albon. El entorno de Red Bull suele ser un trago amargo para quien se sienta al lado de Max Verstappen. Pero Isack Hadjar, el joven francés que ocupará el asiento caliente en 2026, recibió esta semana un espaldarazo inesperado desde el paddock de Bahréin.
El tailandés, que hoy compite en Williams, fue el primero en soltar elogios tras ver las vueltas del novato en los test de pretemporada. Albon sabe que Hadjar llega en un año clave, con el reglamento técnico completamente nuevo para todos. «Cuando tienes un cambio de reglas tan grande, el campo se nivela. Isack viene mostrando velocidad desde que lo vi en categorías inferiores. Lo importante es que se sienta parte del equipo desde el primer día», comentó Albon mientras observaba los datos desde el muro de Williams.
Checo Pérez advierte: la cabeza manda en Red Bull
El mexicano, quien vuelve a la parrilla este año con el nuevo equipo Cadillac, soltó una reflexión más profunda sobre lo que le espera a Hadjar. Checo Pérez vivió en carne propia los reflectores, las comparaciones constantes y el desgaste de ser el hombre del otro lado. Para él, el talento del francés no está en discusión, pero hay un factor que suele olvidarse. «Lo he visto rodar y tiene calidad de sobra. Pero en Red Bull no basta con ser rápido. Necesitas mantener la cabeza fría durante las 24 carreras, porque los altibajos van a llegar. Si logra eso, le irá bien», sentenció el tapatío.
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Checo Pérez también quiso quitarle dramatismo al desafío, algo que pocos hacen cuando hablan de Verstappen. «La gente cree que es un problema ser su compañero, pero yo lo veo al revés. Tener al lado al mejor te empuja a ser mejor. Además, el equipo te da todas las herramientas. Isack tiene una oportunidad de oro para mostrarse», agregó el piloto de 36 años. Sus palabras cobran valor porque nadie aguantó más temporadas seguidas al lado del neerlandés que él.
Hadjar, de 21 años, viene de completar más de 450 vueltas en los entrenamientos de Bahréin con el RB22, un auto que promete ser competitivo tras el cambio normativo. El francés hereda el asiento que dejó Liam Lawson y lo hace con el respaldo de dos tipos como Checo Pérez y Albon, que saben lo que duele y lo que enseña ese puesto. Porque en Red Bull, como dicen en el paddock, no cualquiera dura, pero el que aprende, sale fortalecido.



