Ferrari se encuentra ante un desafío técnico significativo con el SF-25. Aunque el equipo ha desarrollado una actualización para la suspensión trasera, fuentes cercanas a Maranello reconocen que esta mejora no será suficiente para resolver por completo las deficiencias que arrastra el monoplaza desde su concepción.
El diseño original del SF-25 presenta problemas estructurales en la parte trasera que afectan su rendimiento global en la F1. Entre ellos, destacan la inestabilidad aerodinámica y la limitada capacidad para mantener una carga constante en curvas de alta velocidad. Estas limitaciones no dependen únicamente de la suspensión, sino también de elementos clave como la caja de cambios y la integración mecánica con el chasis.
Ferrari no podría recuperar el SF-25
La nueva suspensión trasera, que se probó recientemente en un ‘filming day’ en Mugello, busca ofrecer una plataforma más estable para que la aerodinámica trabaje de forma eficiente. El rediseño incluye ajustes en la geometría y refuerzos en la estructura para mejorar el control del coche en frenadas y aceleraciones, así como para permitir una altura más baja sin comprometer la fiabilidad. Aun así, ingenieros del equipo admiten que las mejoras no solucionarán las debilidades más profundas del proyecto. Modificar por completo el concepto de la parte trasera implicaría rehacer componentes esenciales y requeriría un proceso de validación que excede los plazos de la temporada actual.
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El director del equipo, Frédéric Vasseur, se muestra cauto pero optimista. Sabe que esta evolución puede ofrecer un paso adelante en el corto plazo, aunque el verdadero salto competitivo podría no llegar hasta el próximo monoplaza. Mientras tanto, Ferrari intentará maximizar el rendimiento del SF-25 con esta solución intermedia, a la espera de cambios más radicales en el futuro.
En definitiva, la actualización de la suspensión trasera es un avance, pero no una cura definitiva. El SF-25 seguirá condicionado por errores de diseño que limitarán su potencial, y el éxito de Ferrari dependerá de su capacidad para compensar esas carencias con estrategia, desarrollo paralelo y consistencia en pista.



