Ferrari llega al Gran Premio de Miami con la intención de cambiar el rumbo de su temporada. La escudería italiana ha trabajado intensamente en el desarrollo de su monoplaza, el SF-26, con una serie de modificaciones que podrían marcar un antes y un después en su rendimiento dentro de la Fórmula 1.
El equipo Ferrari ha apostado por una evolución agresiva del coche, apostando por reducir peso y mejorar áreas clave del rendimiento. Este movimiento no solo responde a la necesidad de competir al más alto nivel, sino también a la urgencia de cerrar la brecha con un dominante Mercedes que ha marcado el ritmo en las primeras carreras del calendario.
Ferrari actualiza el SF-26 para el GP de Miami
La gran novedad radica en lo que dentro del paddock se ha definido como un paquete de mejoras “uno y medio”. Esto significa que no se trata de una simple actualización puntual, sino de una combinación de cambios estructurales y ajustes aerodinámicos que buscan optimizar el comportamiento general del SF-26 en pista.
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Uno de los puntos más destacados es la reducción de peso, un factor clave en la Fórmula 1 moderna. Un coche más liviano permite mayor eficiencia en curvas, mejor gestión de neumáticos y una respuesta más rápida en recta. A esto se suma una revisión aerodinámica que apunta a mejorar la carga sin comprometer la velocidad punta.
En este contexto, Lewis Hamilton se convierte en el gran protagonista. El piloto británico, que no gana desde el Gran Premio de Bélgica de 2024, ve en Miami una oportunidad real para volver a lo más alto del podio. Ferrari confía en que estas mejoras sean suficientes para ponerlo en posición de pelear de tú a tú con Mercedes.




