Con la perspectiva que otorga el tiempo tras su salida de Red Bull Racing a finales de 2024, Sergio «Checo» Pérez ha roto el silencio de manera contundente. En declaraciones a Sky Sports F1, el piloto mexicano, quien se prepara para su regreso a la parrilla con Cadillac en 2026, ofreció una visión brutalmente honesta sobre lo que significa compartir garaje con Max Verstappen.
«Ningún piloto sobreviviría ahí. Da igual que traigas a Hamilton o a Leclerc. Todos tendrían serios problemas», sentenció Checo Pérez, resumiendo en una frase la que considera la tarea más difícil de la Fórmula 1 moderna.
El tapatío, quien fue compañero de Verstappen durante 90 Grandes Premios entre 2021 y 2024, argumenta que el desafío va más allá de competir contra un talento generacional. Según Checo Pérez, la estructura misma de Red Bull está diseñada para gravitar exclusivamente en torno al neerlandés, creando un entorno casi imposible para un segundo piloto.

«El monoplaza se desarrolla completamente al gusto de Max», explicó Checo Pérez. «Hay que adaptarse constantemente a sus necesidades; así de simple. No es que el coche sea malo, pero su equilibrio es muy específico, y si no lo conduces como él, estás completamente perdido».
También puedes leer: VIDEO: Captan violenta riña entre aficionados en el GP de México
Las cicatrices de una relación tensa entre Checo Pérez y Max Verstappen: Mónaco y Brasil, los puntos de quiebre
Las palabras de Checo Pérez no surgen en el vacío. Su estancia en Red Bull, aunque exitosa en términos de victorias y podios, estuvo marcada por episodios de intensa fricción con Verstappen, momentos que revelaron las grietas en la fachada de unidad del equipo.
Dos incidentes en particular definieron la compleja dinámica entre ambos
El Gran Premio de Mónaco 2022: Checo Pérez consiguió una histórica victoria en el principado. Sin embargo, la polémica estalló en la clasificación, donde un accidente del mexicano en los momentos finales impidió que Verstappen, quien venía en una vuelta rápida, mejorara su tiempo. Meses después, medios neerlandeses sugirieron que Checo Pérez podría haber admitido internamente haber chocado a propósito, una acusación que, aunque nunca confirmada, sembró una profunda desconfianza. El padre de Max, Jos Verstappen, criticó públicamente al equipo por no haber favorecido a su hijo en la estrategia de carrera, evidenciando el malestar familiar.
El Gran Premio de Brasil 2022: La tensión acumulada explotó en Interlagos. Con el campeonato de pilotos ya en el bolsillo de Verstappen, Red Bull le pidió que cediera la sexta posición a Checo Pérez para ayudarlo en su lucha por el subcampeonato contra Charles Leclerc. Verstappen se negó rotundamente por la radio, declarando: «Ya se lo he dicho, no me lo vuelvan a pedir. ¿Queda claro? He dado mis razones y las mantengo».

La desobediencia de Max fue una bomba en el paddock. Un Checo visiblemente furioso declaró tras la carrera: «Si tiene dos campeonatos es gracias a mí». Se refería a su crucial defensa contra Lewis Hamilton en Abu Dhabi 2021, que fue clave para el primer título de Verstappen. El neerlandés, por su parte, aludió a «algo que ocurrió a principio de la temporada» como justificación, una clara referencia al incidente de Mónaco. Aunque el equipo intentó controlar los daños públicamente, admitiendo que se «cometieron errores», la relación entre sus pilotos quedó irreparablemente dañada.
Te recomendamos: Checo Pérez prueba Ferrari en Imola rumbo a su debut con Cadillac en 2026
Un asiento «maldito» y la sombra de Verstappen
La experiencia de Checo Pérez no es única. La historia reciente de Red Bull está plagada de pilotos talentosos que no lograron consolidarse junto a Verstappen. Pierre Gasly y Alex Albon fueron ascendidos y posteriormente degradados tras no poder igualar el ritmo del neerlandés, mientras que Daniel Ricciardo, el único que pareció plantarle cara, optó por abandonar el equipo.
Checo Pérez, el compañero que más tiempo ha durado a su lado, superándolo en apenas 10 sesiones de clasificación y 11 carreras en cuatro temporadas, ahora mira con empatía a quienes intentan llenar ese vacío. «No me gusta criticar a los pilotos que han estado ahí porque yo estuve en esa situación, sé exactamente por lo que están pasando», afirmó.
Las declaraciones del mexicano son un dardo directo a la filosofía de un equipo que, según él, lo sacrifica todo por su estrella. Son el testimonio de un piloto que vivió en el epicentro de la «Max-dependencia» y que advierte, con conocimiento de causa, que en el universo de Red Bull, el sol gira en torno a un solo piloto, y cualquiera que intente compartir su luz, está condenado a vivir en la sombra.














