Sergio Checo Pérez completó el Gran Premio de Miami 2026 en el lugar decimosexto con el Cadillac, superando a su compañero Valtteri Bottas pero sin poder contener a Fernando Alonso, quien cruzó la meta en la posición 15. No fue un resultado catastrófico, pero el detalle que define la tarde es ese: un Alonso de 43 años, en un Aston Martin, dejó a Checo por detrás. Checo Pérez Cadillac Para alguien que llegó a ser subcampeón del mundo, el fondo de parrilla sigue siendo su dirección.
Lo que pasó en pista: Bottas atrás, Alonso adelante
Checo salió desde el fondo de la parrilla y mantuvo un ritmo parejo durante la carrera en el circuito de Miami Gardens. Logró dejar atrás a su compañero Valtteri Bottas — lo que en términos de equipo es el único marcador positivo del día — pero el Cadillac no tuvo el ritmo para responder cuando Alonso apretó sobre el final.
El español terminó en la posición 15, un lugar por encima de Pérez. No fue un duelo espectacular, pero sí uno que duele en términos de narrativa. Para Pérez, el Cadillac era el reinicio; por ahora, los resultados apuntan más a continuidad que a rebote.
El problema no es Miami: es el patrón
Un decimosexto lugar no hunde a nadie en una sola carrera. Pero Checo acumula resultados similares desde que salió de Red Bull, y el Cadillac, aunque es un proyecto nuevo con respaldo serio, todavía no le da las herramientas para pelear en la zona de puntos de forma consistente. El equipo sigue en proceso de construcción, y Pérez está corriendo ese proceso en tiempo real.
Lo que el resultado del GP de Miami deja claro es que la brecha entre Checo y los primeros diez lugares sigue siendo real. Superar a Bottas es un dato interno; quedar por detrás de Alonso es la foto que se lleva el domingo. La temporada de F1 2026 todavía tiene careras por delante, y Cadillac ha prometido mejoras progresivas pero cada fin de semana que pasa sin puntos pesa más en el historial del piloto mexicano.













