El desembarco de Cadillac en la Fórmula 1 sigue generando expectativas, y una de las voces más autorizadas para medir el pulso del proyecto es la de Checo Pérez. El piloto mexicano fue directo al referirse a los objetivos iniciales del equipo estadounidense, dejando claro que, aunque no se plantean metas irreales, tampoco aceptan un papel meramente testimonial.
Checo Pérez reconoció que el inicio será complejo, como suele ocurrir con las nuevas estructuras, pero subrayó que el rendimiento debe mostrar una evolución constante. Para el tapatío, cerrar el campeonato en el último puesto sería un resultado difícil de justificar, incluso en un año de aprendizaje.
Checo Pérez pone metas claras en Cadillac
“Estaremos decepcionados si Cadillac acaba último en el Mundial”, afirmó el mexicano, marcando una línea clara sobre el estándar interno del equipo. En ese mismo contexto, añadió: “Sabemos que no ganaremos el campeonato con seguridad, pero queremos progresar mucho y vencer a un par de equipos”. Las declaraciones reflejan una mentalidad competitiva que busca resultados tangibles desde el arranque del proyecto.
Más allá de los números, el mensaje apunta a construir credibilidad dentro del paddock. Superar a rivales directos y mostrar avances en pista serían señales clave para validar el trabajo técnico y humano detrás de la escudería. Pérez, con amplia experiencia en equipos de distintas realidades, entiende que el crecimiento sostenido es tan importante como los puntos.
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El enfoque de Cadillac pasa por sentar bases sólidas, evitando promesas grandilocuentes. En ese proceso, la voz de Checo Pérez adquiere peso, no solo como piloto, sino como referencia del nivel competitivo que el equipo aspira a alcanzar.
Con una temporada exigente por delante, Cadillac sabe que cada resultado contará. Para Checo, el reto está claro: competir, aprender rápido y demostrar que el proyecto puede ser algo más que una simple presencia en la parrilla.



