El 2023 no ha sido fácil para el piloto mexicano Checo Pérez, ya que ha sido una montaña rusa de emociones. La presión que le genera la escudería, los aficionados, la prensa y sobre todo ser el compañero de Max Verstappen le ha afectado tanto físicamente como psicológicamente. El conductor de Red Bull lo ha visto reflejado en sus actuaciones y en su comportamiento con la familia.
En una entrevista declaró que estar en un equipo Top le producía mucha tensión, pero tener que ser el segundo de Max Verstappen lo definía como la «pista más difícil de la Fórmula 1» . También comentaba que está muy agradecido con Red Bull por darle esta oportunidad, y que estaría feliz de terminar su carrera ahí.
«Estoy agradecido con Red Bull por darme la oportunidad de correr para un equipo top. Después de todo, soy un piloto que no vino de su propia academia. Sería fantástico si pudiera terminar mi carrera aquí. Pero ser un piloto para este equipo no es fácil. Red Bull Racing opera de una manera diferente a la mayoría de los equipos. Esa es también la razón por la que tienen tanto éxito.
En mi opinión, su auto está construido con un enfoque diferente al de los otros equipos. Necesita tiempo y debes acostumbrarte a eso. Y, por supuesto, tienes que lidiar con Max Verstappen como compañero de equipo. El pasado ha demostrado que esa tarea… esa presión… a veces puedo llamarla ‘la pista más difícil’ de la F1″, expresó el Checo Pérez.
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"Después de Miami, las cosas empezaron a empeorar para mí. Sentí que conducía un auto distinto que no me favorecía mucho.
Posteriormente, varias veces no logré entrar en la Q3, lo que destrozó mi confianza. También hizo que conducir fuera mucho más difícil. Tuve muchos problemas… pic.twitter.com/RgudyXfCRO
— PrimeF1 (@PrimeF1__) September 26, 2023
Todo cambió en Miami para el Checo Pérez
La temporada había comenzado bien para el Checo Pérez, obteniendo 4 podios y 2 victorias en las primeras cinco carreras del año. Se llegó a comentar que podía pelearle el campeonato a su compañero de equipo y que podíamos estar ante una gran batalla por el Mundial. Pero todo empezó a venirse abajo desde el fin de semana del 7 de mayo, después del Gran Premio de Estados Unidos.
El piloto mexicano expresó que todo cambió al terminar el Gran Premio de Miami ya que no se sentía cómodo con el carro que manejaba, y que esto ocasionó que quedará fuera de varias Q3. En donde la prensa empezó a presionar y su confianza comenzó a bajar. Como todo en la vida, cuando se hace algo sin confianza, raramente sale bien, por lo que su rendimiento dentro de los circuitos empezó a verse afectado.
«Después de Miami, las cosas empezaron a empeorar para mí. Sentí que conducía un auto distinto que no me favorecía mucho. Posteriormente, varias veces no logré entrar en la Q3, lo que destrozó mi confianza. También hizo que conducir fuera mucho más difícil.
Tuve muchos problemas en el verano. Al principio [de la temporada] estaba ahí arriba, compitiendo, pero todo cambió. Conducía sin ninguna confianza. En cierto momento, simplemente no podía entenderlo. Eso fue muy difícil. Cuando conduces para un equipo de primer nivel, la presión por rendir aumenta rápidamente», Comentaba Checó Pérez
Asimismo comentó que la F1 es su pasión, pero que por un momento lo estaba pasando muy mal, lo que le dificultaba estar alegre con su trabajo o familiares. Por lo que en verano tuvo que contratar a un preparador mental que lo ayudará a salir del hueco donde se encontraba y poder ser la mejor versión de él mismo. Checo Pérez también comentaba que la Fórmula 1 es su vida y su pasión, por lo que nunca se cansará de ella.
«La F1 es mi deporte, mi vida, mi pasión. Pero cuando lo estás pasando tan mal en el trabajo, es difícil estar alegre en casa con tu mujer y tus hijos. Por eso contraté a un preparador mental, porque mi familia se merece tener un padre alegre en casa. Junto con mi entrenador, comencé a trabajar para convertirme en la mejor versión de mí mismo en casa, pero también como piloto.
Decidí no rendirme. Mientras tanto, también seguí trabajando duro con los ingenieros para resolver al menos algunos problemas. Tengo 33 años, pero sigo aprendiendo todos los días; en la pista y, ciertamente, también fuera de ella. En parte por eso, nunca me cansaré de la F1″, exclamaba el Checo.
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