Cuando la Ciudad de México se paraliza, alguien tiene que responder. Y esta vez quien tomó la palabra no fue Sergio «Checo» Pérez, sino su padre: Antonio Pérez Garibay salió a defender al piloto tapatío tras el caos vial que generó el evento organizado en el Paseo de la Reforma como parte de la antesala del Gran Premio de la Ciudad de México 2026.
El cierre que encendió la conversación
El evento previo al Gran Premio de la Ciudad de México 2026 con Checo Pérez como protagonista derivó en un cierre vial sobre Reforma que provocó afectaciones considerables para los capitalinos. La imagen de una de las avenidas más emblemáticas del país tomada por la actividad de F1 generó reacciones encontradas: por un lado, la emoción de los aficionados que se acercaron a ver a su piloto más querido; por el otro, la molestia de quienes vieron interrumpida su rutina sin previo aviso suficiente.
En ese contexto, las críticas no tardaron en apuntar directamente hacia Checo y hacia los organizadores del evento. Y fue entonces cuando Pérez Garibay decidió alzar la voz.
La defensa de un padre
«Si hubo afectaciones, pero a veces hay afectaciones por un diluvio. Se inunda la ciudad y está peor el caos que esto», declaró Antonio Pérez Garibay. La comparación es directa: el padre del piloto equipara el impacto del cierre vial con los estragos que provoca una lluvia intensa en la capital, algo que cualquier defeño conoce de sobra.
El argumento de Pérez Garibay no busca negar las afectaciones, sino ponerlas en perspectiva. La Ciudad de México convive a diario con cierres, manifestaciones, obras y lluvias que generan caos vehicular de manera recurrente. Desde esa lectura, el evento de Checo no sería la excepción sino parte de una dinámica urbana que los capitalinos ya tienen incorporada, aunque no siempre con gusto.
Lo que sí queda claro es que la figura de Sergio Pérez sigue siendo suficientemente grande como para mover una de las avenidas más importantes del país y para que su padre sienta la necesidad de salir a defenderlo públicamente. Eso, en sí mismo, dice mucho del peso que tiene el piloto dentro del imaginario deportivo mexicano.
Checo y el Gran Premio: un vínculo que va más allá de la pista
El Gran Premio de la Ciudad de México es, desde hace años, uno de los eventos deportivos más importantes que se celebran en el país. Para Checo Pérez tiene una dimensión especial: correr en casa, frente a una afición que lo convirtió en ídolo nacional, es una experiencia que ninguna otra fecha del calendario de la Fórmula 1 puede replicar.
Esa misma devoción es la que lleva a miles de personas a salir a las calles cuando el piloto aparece en la ciudad, y también la que genera la tensión entre quienes quieren vivir el evento y quienes simplemente necesitan moverse por la capital. No es un problema nuevo ni exclusivo de Checo: cualquier evento masivo en el Paseo de la Reforma enfrenta esa misma disyuntiva.
Pero el apellido Pérez amplifica todo. Las críticas llegan más fuerte y las defensas también.
¿Qué sigue?
Con el Gran Premio de la Ciudad de México 2026 en el horizonte, este episodio es apenas el primer capítulo de una historia que irá creciendo conforme se acerque la fecha de la carrera. La organización del evento, la logística vial y el papel de Checo como figura central de la fiesta serán temas que seguirán generando debate.
Por lo pronto, Antonio Pérez Garibay ya dejó en claro que no piensa quedarse callado cuando su hijo esté en el centro de la polémica. Y en el mundo del deporte, tener a alguien que salga a dar la cara siempre pesa, aunque la discusión apenas esté comenzando.



