l susto de muerte que paralizó a Nuevo León este fin de semana no tuvo nada que ver con un marcador en contra, sino con la integridad física de la leyenda más grande del balompié regiomontano: André-Pierre Gignac. En un video que se ha esparcido como pólvora en las redes sociales, un aficionado captó el preciso instante en que una camioneta estuvo a punto de atropellar al delantero estrella de los Tigres de la UANL mientras este se desplazaba tranquilamente en un scooter eléctrico por las calles de San Pedro Garza García.
Este incidente no solo ha encendido las alarmas en el club felino sobre la seguridad de sus jugadores fuera de las canchas, sino que ha generado un debate nacional sobre la vulnerabilidad de los peatones y usuarios de micromovilidad en las zonas urbanas más transitadas de México.
Un segundo que pudo cambiar la historia de Tigres
Gignac es un vecino más, un hombre que disfruta de la cotidianidad regia, que sale a caminar, que visita cafeterías y que, como vimos en este video viral, utiliza medios de transporte alternativos como el scooter para moverse por la zona de San Pedro. Sin embargo, esa misma sencillez lo expone a los peligros de una selva de asfalto que no distingue entre un ciudadano común y el máximo goleador histórico de una institución.
En el metraje, grabado desde un vehículo que circulaba en sentido contrario, se observa a André con una postura relajada sobre su scooter. De pronto, una camioneta de lujo realiza un giro brusco hacia un acceso privado, cortando la trayectoria del francés.
Por una fracción de segundo, el tiempo se detuvo. El delantero tuvo que frenar y desviar su camino de manera instintiva, quedando a escasos centímetros de la carrocería. Lo más impresionante no fue solo el riesgo, sino la reacción posterior: Gignac, con la templanza que le dan los años de batallas en la Ligue 1 y la Liga MX, simplemente continuó su camino tras un breve gesto de incredulidad, dejando a los testigos (y ahora a miles de internautas) con el corazón en la boca.

El subtítulo de esta noticia, más allá de la anécdota, es la seguridad vial en Monterrey y cómo afecta incluso a las figuras públicas que deciden apostar por medios de transporte más ecológicos y ligeros.
Monterrey y su zona metropolitana son conocidas por el dominio absoluto del automóvil. El incidente de Gignac pone de relieve que las calles no están diseñadas para la convivencia armoniosa entre vehículos pesados y formas de micromovilidad como los scooters o bicicletas.

Figuras de la talla de Gignac suelen vivir en burbujas de seguridad. Verlo en un scooter demuestra su deseo de vivir una vida normal, pero también plantea la duda de si los clubes deberían restringir estas actividades en sus contratos para proteger sus activos más valiosos.
Hasta el momento, los Tigres de la UANL no han emitido un comunicado oficial, pero se sabe que el cuerpo médico y la directiva se pusieron en contacto inmediato con el jugador para asegurar que no hubiera sufrido ningún tipo de lesión, ni siquiera un esguince menor por la maniobra de evasión.
El respeto por el ídolo y el ciudadano
Nos preocupa que Gignac se lesione porque queremos que siga metiendo goles, pero este video nos obliga a pensar en Francisco, en María o en cualquier ciudadano que usa un scooter y no tiene el nombre de André-Pierre para que su caso se vuelva viral. El susto de Gignac es el susto de miles todos los días.
Me conmueve ver la humildad de un tipo que, pudiendo viajar en la camioneta más costosa del mercado, prefiere sentir el aire en la cara sobre dos ruedas pequeñas. Pero me enfurece ver la falta de empatía de quienes conducen sin mirar, ignorando que en ese vehículo ligero va una vida, sea la de una leyenda del fútbol o la de un repartidor de comida. Gignac se salvó por su agilidad, por sus reflejos de deportista de élite, pero no todos tienen esa suerte.
Te recomendamos: Una toalla desató una batalla en la Final de la Copa Africana entre Senegal y Marruecos
Hoy celebramos que el «Bomboro» está bien, que no pasó de un susto que quedó grabado para la posteridad. Pero ojalá que este video sirva para algo más que para generar clics. Que sirva para que cuando veamos a alguien en un scooter, entendamos que el respeto en la calle es la única forma de que todos lleguemos a casa, seamos o no los encargados de hacer explotar el Volcán con un grito de gol.















