Franco Colapinto quedó en el centro de la polémica tras el impactante accidente que involucró a Oliver Bearman en el circuito de Suzuka, un incidente que terminó con el piloto británico siendo trasladado al centro médico luego de soportar un golpe de 50G. La maniobra generó debate inmediato en el paddock y entre los aficionados de la Fórmula 1.
De acuerdo con lo ocurrido en pista, una diferencia de velocidad cercana a los 50 km/h entre ambos monoplazas terminó siendo determinante en la secuencia. Bearman perdió el control, giró sobre el césped y acabó impactando con fuerza contra la barrera, en una de las imágenes más delicadas del fin de semana.
Franco Colapinto defiende su postura
Tras lo sucedido, Franco Colapinto negó de forma tajante cualquier responsabilidad en el incidente. El argentino dejó claro que, desde su perspectiva, no realizó ningún movimiento brusco ni cambió su línea de carrera en el momento clave, rechazando así las versiones que lo señalan como factor principal del choque.
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“Nunca me moví ni nada por el estilo”, fue la frase con la que el piloto intentó cerrar la controversia, defendiendo que mantuvo su posición en pista. Sus palabras buscan enfriar una discusión que rápidamente tomó fuerza, sobre todo por la violencia del impacto y las consecuencias físicas que pudo haber tenido para Bearman.
Más allá de la defensa de Franco Colapinto , el episodio seguramente será revisado con detalle por la dirección de carrera y analizado desde distintos ángulos. En un trazado tan exigente como Suzuka, donde los errores se pagan caro, cada maniobra queda bajo la lupa. Mientras tanto, el argentino sostiene su versión y deja abierta una discusión que todavía promete dar de qué hablar en el paddock.















