El arranque de Red Bull en la temporada 2026 de Fórmula 1 ha dejado a más de uno con la boca abierta. Sin embargo, para el expiloto y comentarista Martin Brundle, esto no es ninguna casualidad, sino el fruto de una semilla que vio germinar hace casi dos años de la mano de Christian Horner. Con un nuevo motor, los de las bebidas energéticas no solo han completado más de 500 vueltas en los tests de Barcelona sin contratiempos, sino que han emergido como una seria amenaza.
La revelación llegó durante una transmisión de Sky Sports F1, cuando Brundle confesó una anécdota que pocos conocían. «Recuerdo que Christian Horner me llevó a conocer la fábrica de motores hace más de año y medio, y pensé: ‘Dios mío, esto es inaudito'», declaró el británico . Lo que Brundle describió no fue una simple visita protocolario, sino un vistazo a un proyecto faraónico que, hasta ese momento, muchos consideraban una locura.
Christian Horner sigue impactando en Red Bull
Christian Horner no solo mostró las instalaciones, sino que se atrevió a llevar a un periodista justo en el momento en que se realizaban las primeras pruebas de alto rendimiento. Según relató el propio Brundle en el F1 Show, «estaban haciendo su primera prueba de alto rendimiento con la unidad de recuperación cinética. Creo que se sorprendieron un poco de que Christian arrastrara a un periodista para que lo viera» . Una jugada arriesgada que revelaba la confianza plena en el proyecto.
Te podría interesar: Max Verstappen revela la fórmula que lo hace imbatible
La escala de la operación dejó sin palabras al comentarista. «La escala, el número de personas, las instalaciones y los dinamómetros que tenían allí…», recordó Brundle, justificando por qué no le sorprende el desempeño actual . Y es que, para un equipo que lleva 20 años siendo cliente, construir su propio motor y debutar con la fiabilidad mostrada es un hito que pocos esperaban, incluyendo a sus rivales.
Con Max Verstappen describiendo el arranque como «muy sólido» y el equipo sumando kilómetros sin contratiempos, la decisión de Horner de apostar por la transparencia interna y la construcción de esta mega fábrica comienza a dar sus frutos . Lo que Brundle vio aquel día entre pasillos y dinamómetros ya es una realidad que retumba en la pista.














